domingo, 6 de julio de 2008

UN MINUTO

Un minuto de tu tiempo es mi vida,
como el sol a la flor en primavera,
tu minuto, tu tiempo, tu vida,
mi alegría, mi anhelo, mi espera.

Un minuto de tu vida es mi sueño,
como el alma del duende dormido,
tu minuto, tu vida, tu sueño,
mi delirio, mi calma, mi nido.

Un minuto de tu sueño es mi gloria,
como el rezo profundo y sincero,
tu minuto, tu sueño, tu gloria,
mi mirada, mi canto, mi cielo.

Un minuto de tu gloria es mi abrazo,
como el ave que busca reposo,
tu minuto, tu gloria, tu abrazo,
mi deseo, mi cuerpo, mi gozo.

2 comentarios:

Ana dijo...

Me ha gustado. ¿Por qué? Bueno, más que por lo que en sí dice por el rítmo que le imprimen los cortos pasos de las comas. Te dejo uno a cambio:

Ay amor, siento que palpitas lento,
demasiado lento.

Yo quiero sangrar esta hiel de desaliento
que a poco inocula el silencio en venas de deseo.
Yo quiero vomitar este serpeante veneno
que es decir sin nada decir
de cuanto envidia reo sentimiento,
que es decir sin dejar oír
nada de cuanto grita el pensamiento.
Yo quiero desparramar este deforme vacío,
desahuciar de mí tanto tormento.

Te lo ruego, no palpites tan quedo;
que yo quiero y quiero.
Mucho más que quererlo quiero;
pero, ay amor, solo no puedo.

Vanos creo mis pasos y gestos,
y vana también la orografía del tiempo,
pues sin ella –apenas su mirar tengo–
esos decires y esos quereres
de plurales encuentros gestados en el ensueño,
esos ya,
ya se me antojan eternamente inciertos.

Pero, ay amor, yo los quiero
y los quiero.

Maribel Romero dijo...

Sí, porque en realidad no es un poema con hondura, es el típico ejercicio literario de jugar con la rima. Me apeteció recuperar algo antiguo y lo encontré en una carpeta donde conservo principalmente poemas manuscritos, ni siquiera los he pasado al ordenador, aunque al menos conseguí cadencia.
Sin embargo el que tú me dejas a cambio es profundo y para saborearlo despacio.