jueves, 24 de julio de 2008

AUGUSTO MONTERROSO

El guatemalteco Augusto Monterroso está considerado como uno de los maestros de la mini-ficción, un especialista en abordar, de manera breve, temas fascinantes. Nacido en Honduras, pasó su infancia y juventud en Guatemala y eligió libremente adoptar la nacionalidad de este segundo país. Más tarde llegó como exiliado político a Ciudad de México, donde desarrolló prácticamente toda su producción literaria. Allí murió el 8 de febrero de 2003.
Es principalmente conocido por el relato «El dinosaurio», el más breve de la literatura hispanoamericana, y que ha suscitado hasta el día de hoy numerosos elogios y alabanzas.
Os dejo con éste y otros cuentos suyos:

El dinosaurio
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

El paraíso imperfecto
-Es cierto –dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno-; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.

La oveja negra
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Fecundidad
Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

Leer más microcuentos

4 comentarios:

fátima dijo...

Hola, el del dinosaurio lo conocía, los otros dos no. El de la oveja negra me ha gustado mucho, ¡es como la vida misma!.

Un abrazo

Maribel Romero dijo...

Pues te dejo un enlace por si quieres leer alguno más, merece la pena, son muy buenos y encima cortitos, de lectura fácil.

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/monte/am.htm

Fátima dijo...

Ups! parece ser que no va el enlace ¿Es el mismo que el que pusiste en el post?

Un abrazo

Maribel Romero dijo...

Sí, es el mismo. Lo añadí después porque me pareció interesante meterlo en la entrada y dar opción a leer más cuentos de Monterroso.

Un abrazo.