viernes, 9 de mayo de 2008

FUMADORES DE PIPA

En un momento como el actual en el que hay un evidente rechazo hacia el tabaco, y no solo por parte de la Ley sino de la sociedad en general, resulta arriesgado hacer un homenaje a los fumadores, aunque solo se trate de dedicarles un breve microrrelato. No obstante lo voy a hacer, porque mis fumadores son especiales, tan especiales como Sigmund Freud, Arthur Miller, Jean Piaget o Jack Lemmon, y tan fantásticos e irreales como El capitán Haddock (compañero de Tintin), Popeye o Sherlock Holmes, sin olvidarnos de la Dama del Crimen, una mujer y además española, me refiero a Margarita Landi.

A todos ellos y a todos los fumadores de pipa dedico estas letras. Y es que la pipa me pone.

ESPECIAL PARA WALTER

Marta abrió la puerta con cuidado, introdujo su nariz por la pequeña rendija y aspiró profundamente. Él no estaba en casa. Entró nerviosa, mirando hacia todas partes, como si fuera a ser descubierta en cualquier momento, ya eran las ocho, Walter no tardaría en llegar. Sacó del bolso el pequeño cofre. Aunque en la tienda de antigüedades se negó, pensó que quizás hubiera sido mejor envolverlo, era demasiado evidente su contenido. Buscó papel de regalo. Corazones, estrellas y manchas de colores, ninguno le pareció apropiado para semejante joya. Era como introducir un Van Gogh en una bolsa de basura. Abrió el cofre y sonrió. Le había costado mucho conseguirla pero por fin la tenía, fina plata repujada, un diseño único y lo más importante, cientos de historias atesoradas en su interior. El anticuario le aseguró que había pertenecido a un importante escritor de la época, esa pipa había frecuentado las más prolíferas tertulias literarias de los años treinta. Estaba segura de que Walter, gran conocedor del tabaco, la pipa y su filosofía, alucinaría. De momento oyó la puerta. Sin más cerró el cofre y lo dejó con cuidado encima de la mesilla de noche. Salió a recibir a su amado, mientras respiraba por el pasillo un aroma dulce con un ligero toque de cereza.

3 comentarios:

fatima fernández méndez dijo...

Hace años fumaba en pipa, ahora ya no sé dónde está. Aún sigue siendo solo de hombres fumar en pipa ¿verdad?
Ja, ja, ja, me ha hecho gracia eso de "que te pone".
Un abrazo desde una tierra con olor tierra mojada.

Maribel Romero dijo...

Jajajaja... Pues tendrás que recuperarla, a ti te tiene que quedar muy bien la pipa, además es un elemento que siempre asociamos a la literatura. Esas tertulias de escritores...

Creo que la tierra mojada hoy abunda. Otro abrazo con sabor a lluvia.

fatima fernández méndez dijo...

Ahora creo que me daría vergüenza, mmm pensaré seriamente en recuperarla para llevarla a tertulias literarias jajjaja (es broma), pero no lo de volver a recuperarla.
Un fuerte abrazo