lunes, 28 de abril de 2008

LIBROS QUE DEJAN HUELLA

Todos hemos leído alguna vez un libro para no olvidar. Quizás sea el primero que llegó a nuestras manos, aunque éste nos puede quedar ya tan lejano que ni siquiera somos capaces de recordarlo. En cualquier caso siempre hay un libro, un título, un autor, un personaje que se apodera de una pequeña porción de nuestra memoria y la hace suya.
Voy a mencionar dos libros, leídos en muy diferentes momentos, a muy distintas edades, y que puedo asegurar me dejaron huella.
El primero es Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach. Ahora mismo sería incapaz de contar su argumento, ni siquiera un breve pasaje. Lo leí en la etapa escolar, tendría doce o trece años, sin embargo no lo olvido y sé, con certeza, que es el libro que más me impulsó a escribir. Recordarlo ahora significa que me dejó huella.
El segundo es 1984, de George Orwell, ya un clásico de la literatura universal. Con este libro me ocurrió algo curioso. Lo tengo en mi biblioteca particular bastante tiempo, más de quince años. Había intentado leerlo en diversas ocasiones y no conseguía pasar de la segunda página. No hace mucho me hice el firme propósito de darle lectura de una vez, al fin y al cabo no hay libro que se me resista. Y lo hice. Fue un acierto. Es el libro más impactante de cuantos he leído, el ingenio del autor es desbordante, la maldad se lleva al extremo, el miedo puede llegar a dominar al mundo. Es una historia que viene a demostrarnos lo fácil que resulta alcanzar un poder exorbitante y con él humillar, maltratar, vejar y destruir a todo un conjunto de población. En este libro se narran episodios verdaderamente espeluznantes y lo más dramático es que no deja de ser una reproducción (exagerada, espero) de sociedades reales que han existido y pueden seguir existiendo.
Hoy por hoy afirmo que 1984 es el libro que más huella me ha dejado.

4 comentarios:

Fátima Fernández Méndez dijo...

Yo no tengo conciencia de ningún libro que me impulsara a escribir. Que me dejaran huella, lo cierto que bastantes. Cada uno de ellos por un motivo.
Como ya sabes alguno de ellos, te diré uno nuevo "La tía Tula" de Unamuno, con él aprendí que no solo se llora con las películas :S. No lo he vuelto a leer, ni tampoco soy llorona...no sé ni tan siquiera si mis lágrimas de entonces, tenían sentido.
Hay alguno otro que me impactó, pero olvidé su título...
Un abrazo

Maribel Romero dijo...

Yo leí "La tía Tula" hace meses, dentro del curso de formación de lectores. Tuvimos que hacer un informe de lectura sobre esta obra de Unamuno. Creo que lo que trataban de que comprendiéramos es que la fuerza de un personaje es capaz de llevar adelante una novela. Esa es la conclusión final. Tula es la novela. A veces manda el argumento, la tensión narrativa, el estilo, el registro o el lenguaje, y otras veces manda la psicología de los personajes y éste es un claro ejemplo.

Un abrazo.

Nusky dijo...

El libro que más huella me ha dejado es "Siddhartha" de Hermann Hesse por toda la espiritualidad que contiene. Abras por la página que abras, siempre encuentras una enseñanza que te enriquece.
Después pondría RETAZOS DE UN BASTARDO de Oscar Nóbregas. No he encontrado nada tan original como esta novela. Lo tiene todo: sensibilidad, intriga, imaginación... Me parecen dos libros que nadie debería morir sin leerlos.

Maribel dijo...

Nusky, Gracias por tu aportación. Sin duda mencionas dos libros que no hay que perderse, tomo nota.