viernes, 25 de abril de 2008

LA FIESTA

Hace un tiempo tuve que documentarme en Internet acerca de la vulneración de los derechos humanos para escribir un artículo jurídico (que por cierto se puede leer en este blog, dentro de las entradas de marzo y bajo el título MUJERES Y DERECHO).
Pues bien, esa búsqueda a través de la red me llevó a unas imágenes escalofriantes.
No solo a día de hoy se vulneran los derechos más elementales de todo ser humano, sino que se aplican impunemente castigos y penas que arrebatan el más preciado de los derechos, el principal, el derecho a la vida.
Esas imágenes de las que os hablaba dieron lugar a esta narración:



LA FIESTA


Era como un caramelo gigante, seguro que celebraban una fiesta. Lo vi en Internet. Un grupo de hombres alborotados transportaban el caramelo entre sus manos. Envuelto en una especie de sábana blanca, en vez de papel, parecía un regalo para todos. Curiosamente no vi a ninguna mujer, quizá se tratara de alguna despedida de soltero. Colocaron el caramelo en el suelo y lo anudaron por las puntas.
A los pocos minutos otro grupo de hombres llegó al mismo lugar con un segundo caramelo. Claro, resultaba comprensible, uno solo era poca golosina para tanta gente. Hicieron lo propio, dejarlo en el suelo y anudar los extremos.
Después vi dos hoyos excavados en la tierra, muy cerca uno del otro. Sorprendentemente colocaron los caramelos en sendos huecos hasta quedar semienterrados, más o menos un tercio de su tamaño asomaba al exterior. Los hombres reían con gran excitación, parecía una fiesta interesante, nunca había visto nada igual.
Más tarde, aquellos individuos hicieron corro alrededor de los inmaculados dulces, y aunque parezca extraño procedieron a lanzarles piedras entre gritos y risas.
Las sábanas blancas comenzaron, para mi asombro, a teñirse de sangre mientras se convulsionaban desesperadamente. Acabaron convertidas en amapolas inmóviles.
En aquella fiesta desconocida para mí, estaban lapidando a dos mujeres. No he podido dormir desde entonces.

2 comentarios:

Fátima Fernández Méndez dijo...

Es increible y lamentable que ocurran hechos así. Y lo más triste, es que podríamos hacer una lista muy larga de mil hechos más.

Un abrazo

Maribel Romero dijo...

Pues sí, cuando ocurren estas injusticias piensas qué papel cumplen realmente las organizaciones internacionales, que son mantenidas por todos los Estados y ni siquiera pueden evitar que la barbarie siga dominando al mundo.

Un abrazo.