Hoy he visto a Laura después de mucho tiempo. Prácticamente no tenía noticias suyas desde que comenzó a salir contigo. Tú te encargaste de separarla de familia, amigos, trabajo y sobre todo de mí, porque soy hombre y la amé.Recuerdo aquella tarde que nos encontramos en la puerta del cine. Ella hizo un gesto para saludarme y tú la agarraste del brazo con tanta fuerza que temí se lo arrancaras. Desvié mi mirada, no quería contribuir a su visible humillación. Pero no sólo yo me di cuenta. Otros amigos comentaban cosas. Decían haberla visto por la calle con la cara amoratada y algunos hematomas en los brazos. Ella lo justificaba explicando que tenía un problema en la sangre; llegamos a preocuparnos mucho, incluso pensamos que podía tener cáncer, había perdido bastante peso y su rostro, siempre bello y armonioso, se mostraba triste y enfermizo.
Pero tú la cuidabas con infinito amor. Eso decían sus padres y hermanos, menos mal que te había conocido. Sólo un pequeño inconveniente amenazaba vuestra unión, eras un poco celoso, pero no dejaba de ser una prueba más de tu inmenso cariño. Por eso su familia nos sugirió que nos alejáramos de ella, que os dejáramos vivir vuestra bella historia solos, sobre todo yo, porque la amé. Y les hicimos caso. Queríamos a Laura y de ningún modo pretendíamos perjudicarla. Gran error. No nos dimos cuenta de que olvidándonos de ella te ayudábamos a ti a incrementar tu poder, a convertirte en su dueño y a someterla de esa manera a tus crueles torturas. ¿Te sientes un vencedor?
Te diré algo. Yo he conocido a la Laura alegre, hermosa, llena de amor, con ganas de vivir, de divertirse, de soñar, a la Laura que existía antes de ti, a la que tú nunca llegaste a conocer porque se lo impediste. ¿Qué hiciste de ella? ¿Gozabas viéndola sufrir? ¿Preferías su rostro cubierto de lágrimas a su maravillosa sonrisa? ¿Te sentías con derecho a amarrar esa invisible cadena que habías colocado en su cuello? ¿Pero qué clase de persona eres? ¿Eres acaso un enfermo?
Siempre he tenido a Laura en mi memoria, un trocito de mi corazón le pertenece y hoy, después de tanto tiempo, la he vuelto a ver. Ha sido en el cementerio, su foto destacaba sobre el color negro del mármol, una foto que conozco muy bien porque yo se la hice, fue durante unas vacaciones en la playa. Estaba muy guapa con su pelo suelto sobre los hombros. Junto a la foto, un bonito ramo de rosas rojas lloraba.
Ése es tu triunfo. No sólo has sido capaz de robar la vida a Laura sino de destrozárnosla a todos los que la queríamos. Reza, no sé si Dios te perdonará, pero ninguno de los que la conocimos estamos dispuestos a perdonar.
Maribel Romero.
El 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, la Asamblea General de la ONU declaró el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).





